lunes, 7 de junio de 2010

UN CABALLERO DE LOS ANTES. Publicado en público milenio mayo 2010

Por la Avenida Guadalupe en la Colonia Chapalita, entre actuales locales y modernos restaurantes, aparece en el paisaje urbano entre líneas azules y rojas la peluquería “El caballero”, un pequeño local que recibe exclusivamente a clientes del género masculino, que buscan el beneficio de un buen corte. Enrique Valdivia Martínez, de origen zacatecano es peluquero desde 1958, tiene 60 años, y desde joven decidió dedicarse a la peluquería; “empieza uno prácticamente, barriendo, trapeando, limpiando los espejos, sacudiendo a los clientes, de “chícharo” que les dicen, así se les llamaba antes”, afirma con el semblante lleno de recuerdos. Él aprendió viendo a los peluqueros, pues para ese oficio no hay academias como las de los estilistas; ese oficio, dice es lírico.
Enrique, comenzó en Santa Teresita, por la calle de Ramos Millán y Juan Alvarez, recorrió después otros barrios de la ciudad en la calle Argentina entre Alemania y Washington. También por la calle Gante, entre 5 de mayo y Analco, y ahora en la colonia Chapalita donde se instaló desde hace 22 años.
Desde “chícharo” hasta ser el maestro que es hoy, este experimentado peluquero ha visto pasar muchas modas, todas dice traídas del extranjero principalmente de Estados Unidos, e inspiradas en personajes del espectáculo, como “el maromero paez”, o Tin Tan que impuso la moda de los “pachucos”. El corte a la Boston, que era pelón de media cabeza hacia abajo, o el flat up, que era un corte también casi pelón.
Por sus peluquerías han pasado diversos personajes como luchadores, jugadores de fut bol y cantantes como Manolo Muñoz. En aquellos tiempos las categorías de las peluquerías, eran determinadas por el barrio en donde se encontraban, aunque dice, la mayoría de los clientes que ha tenido son profesionistas, empresarios o personas del espectáculo. Respecto al oficio dice, tiende a desaparecer pues los “chícharos” que son los aprendices han desaparecido, ya nadie quiere enseñarse, prefieren lavar carros o hacer algo que implique menor responsabilidad.
Entre los objetos que se encuentran en la peluquería como Máquinas, tijeras, navajas, peines, aumentos para las máquinas, espejos; resaltan los tres sillones de peluquero marca Colombia que han acompañado a don Enrique en su transitar por tantas colonias de la ciudad. Pues dice entre risas, “uno se muere y estos se quedan”. Un sillón puede durar hasta cien años con un buen mantenimiento pues no tienen un mecanismo complicado que se pueda descomponer, no tienen motores ni cosas eléctricas, son giratorias, no van pegadas al suelo, y se pueden mover, pero sólo mover, porque uno solo pesa unos cincuenta kilos. Estos sillones han desaparecido del mercado, y los que quedan son los que aún se conservan en las viejas peluquerías que resisten el paso del tiempo.
La peluquería “El caballero” abre sus puertas desde las once de la mañana hasta las siete de la noche de lunes a sábado, en donde se llega a atender hasta 15 clientes al día y hacen cortes tanto antiguos como modernos, aunque dice, los cortes actuales nunca serán tan elegantes como los que se hacen en las peluquerías.
Así, entre lecturas de periódico, notas de música clásica y los sonidos de las máquinas, los clientes del señor Valdivia esperan su turno mientras mantienen viva una de las pocas peluquerías de antaño.

martes, 20 de abril de 2010

Los "endemoniados" libros de texto

Los “endemoniados” libros de texto
María del Refugio Reynozo Medina
cmetzeri@hotmail.com

Aún no salgo de mi asombro, después de leer el pasado viernes la sarta de barbaridades que declaró el obispo de San Cristóbal de las casas, Felipe Arizmendi, durante la 89 Asamblea de la Conferencia del Episcopado Mexicano al declarar que “ante tanta invasión de erotismo no es fácil mantenerse fiel tanto en el celibato como en el respeto a los niños”
Semejante declaración atenta en contra del sector más vulnerable de la sociedad, pero también el más valioso, los niños. Asegurar que el ambiente por si sólo es uno de los factores responsables de todos los abusos a menores, es disculpar a los pederastas y pedófilos por uno de los delitos más aberrantes. Es culpar a la era de la información y la comunicación de semejantes atrocidades como el abuso sexual a un niño.
Que hay entonces de la modalidad de educación a distancia, de los espacios virtuales de aprendizaje?, ahora resulta que quienes se atreven a abusar de un niño, lo hacen por culpa y por la grande culpa del internet, y lo que es peor, por culpa de la Secretaría de Educación Pública y sus “endemoniados” libros de texto pues a decir de este obispo, en los libros de texto aparece sólo información genital y no moral. Apoco la moral se aprende en un libro.
Para este representante de la iglesia católica, los libros de texto proporcionados por la SEP favorecen el libertinaje sexual. Ahora resulta que la causa de estos abusos cometidos en contra de inocentes son causados por los contenidos de los libros de las escuelas primarias. Por demás graves las acusaciones, en contra de algo tan valioso como los libros de texto de este país, los libros, cumplen además una valiosa función en la tarea que tiene la escuela pública, en la responsabilidad de educar. Y en ese sentido la tarea de los educadores es clara, proporcionar a los alumnos herramientas para enfrentarse a este mundo cambiante.
Ni los libros de texto, ni la Secretaría de Educación pueden asumir la responsabilidad de tantos crímenes cometidos en contra de niñas y niños, muchos aún en la impunidad.

domingo, 7 de febrero de 2010

COSTUMBRE ANCESTRAL













María del Refugio Reynozo Medina
cmetzeri@hotmail.com
(Publicado en diario “el charal, 6 de febrero de 2010. Ajijic Jalisco)

Cirilo Velasco, es uno de los pocos habitantes de San Cristóbal Zapotitlán en el municipio de Jocotepec Jalisco que conservan la fiel costumbre de “hacer hornada” o de hacer hornos subterráneos para los tamales; no se sabe con precisión desde cuando, los pobladores de este lugar mantienen esta tradición. Lo cierto es que es una manifestación característica de esta población con claros orígenes indígenas.
Los tamales de piedra, son llamados así porque son cocidos al calor de las piedras en lo profundo de la tierra durante toda una noche. Están hechos únicamente de maíz con algunos frijoles enteros.
Desde uno o dos días antes del 24 de diciembre se ha de cavar el pozo que será el horno para los tamales, Cirilo expresa que desde que era niño recuerda como los adultos realizaban todos los trabajos necesarios para los tamales, que dice sólo se han de hacer en tiempo de frío.
Para iniciar, hay que escarbar por unas dos horas hasta conseguir una profundidad de un metro por uno y medio de diámetro aproximadamente. Hay que prepararse con demasiada leña, una troca completa si es posible, y piedras chinas que resistan la temperatura de las llamas sin estrellarse.
Ya desde las cuatro de la tarde aproximadamente, comienza a quemarse la leña hasta que se convierte en brazas ardientes para luego aventar las piedras hasta cubrir todo el pozo. La piedra es para guardar el fuego, dice nuestro anfitrión, mientras pasa un aviso por el altavoz que dice que los tamales se pondrán a las 8.
Desde antes de las 8 comienzan a llegar las personas en su mayoría mujeres, con costales, tinas y baldes llenos de tamales.
Los tamales están perfectamente tejidos formando ensartas hasta de unos tres metros. Se acerca la hora y cuando el dueño lo indica, todos comienzan a acomodar sobre las piedras ardientes sus sartas de tamales. Hay algunas 50 personas congregadas alrededor del pozo, y cuando ya se han depositado todos los tamales se ponen costales encima y en seguida zacate húmedo, para finalizar con la tierra que cubrirá por completo todo.
Son entonces cerca de las nueve de la noche.
Cirilo pone una cruz de chiles sobre la pequeña montaña en la que ha quedado convertido el horno, para que según las creencias, si alguien pretende hacer un mal al horno durante la noche, le ardan los ojos, y al final nos pide: olvídense de los tamales, no piensen en ellos porque si no se coyotean o sea que no se cuecen bien.
Al día siguiente, la cita es a las siete y media de la mañana para recoger los tamales que han pasado la noche con las piedras.
Son las siete y media y ya han comenzado a llegar las primeras personas, la pequeña montaña ya desprende humo por todos lados y está tibia, los concurrentes aprovechan para establecer el diálogo colectivo, acerca de lo costosos que resultan los tamales ahora que los ingredientes hay que comprarlos pues aunque son sólo masa y frijoles, ya casi nadie siembra.

Por último, se comienza a destapar el hoyo, y debajo del humo van apareciendo las ensartas perfectamente formadas y cocidas y un par de calabazas “pintas” también. Las mujeres se preparan a buscar sus respectivos tamales que previamente han señalado con gran variedad de artículos amarrándole tenedores, abrelatas, candados, hasta exprimidores de aluminio con el fin de distinguirlos entre la infinidad de tamales que comparten el horno.

miércoles, 27 de enero de 2010

SOBRE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y LA LAICIDAD

En el capítulo XIX, de El Estado laico y sus malquerientes, Carlos Monsivais brinda un panorama general a cerca del carácter laico de la educación pública y de las amenazas a dicha laicidad. Aparecen testimonios importantes debidamente documentados que evidencian la intolerancia de ciertos sectores de la sociedad hacia la educación que proporciona el Estado.
La educación pública, en su carácter de laica es un instrumento de movilidad social; el laicismo permite acercarse a cada detalle, de manera más libre posible y en esta nación de globalidad, diversa y multireligiosa, la escuela no puede ser otra cosa que laica.
Si bien es cierto, la escuela pública es presa de constantes ataques respecto a su capacidad formativa, al desempeño de sus profesores, a la calidad "moral" de sus asistentes. Estos asistentes, niños y niñas, representan al menos el 90 por ciento del alumnado. De los que sólo una pequeña parte logrará tal vez integrarse a la clase gobernante. Que decir de los 2 millones de mexicanos que según informe de la UNESCO (2010) se encuentran en "indigencia educativa", población que a pesar de tener la edad, nunca han asistido a la escuela.
La escuela Pública es vigilada constantemente y los libros de texto por ejemplo, son observados inquisitoriamente por representantes de otros sectores de la sociedad en su calidad de "entes morales". Aunque estos tengan ya sus propios espacios y "zona libre" a través de las escuelas privadas que abiertamente profesan y difunden sus preferencias religiosas.
Las instituciones públicas han de ser laicas, no es posible continuar con la pasarela de funcionarios y representantes del poder público que se exhiben en actos y manifestaciones religiosas.
La escuela, insisto en su carácter de pública ha de ser laica.
Me pregunto: "Qué son las "buenas" costumbres?

martes, 24 de noviembre de 2009

LAS ESCUELAS DE NUESTROS DÍAS, EL MAESTRO DEL SIGLO XXI


INTRODUCCIÓN
El panorama actual de las escuelas de educación básica, ofrece distintas realidades que cada día se viven dentro de las aulas, realidades que son el reflejo de la sociedad en la que está inserto el alumno. Asistimos a una era de la comunicación y la información, a un momento histórico permeado por la diversidad respecto a los modos de vida de una sociedad en constante cambio.
A las escuelas, asisten menores con diversas creencias religiosas, diversos estratos sociales, y procedentes de círculos familiares de estructuras distintas; en los que han adquirido y construido sus primeros referentes.
Esta diversidad observada al interior de las aulas genera situaciones que influyen en la dinámica de grupo.
Desde el alumno que trae consigo, la arraigada doctrina propia de la religión que se practica en el hogar, hasta las marcadas diferencias sociales entre los padres de los alumnos que impiden realizar actividades en apoyo a las tareas de los estudiantes.
Los múltiples tipos de familias de las que provienen los alumnos, es quizá uno de los aspectos que más influyen en la vida escolar, pues el actuar de los alumnos es precedido por los valores y actitudes que viven y que han construido en su entorno familiar.
Ser docente en los albores del siglo XXI, implica una compleja responsabilidad, empezando por el reconocimiento de la diversidad en todos los sentidos, religiosa, familiar y por lo consiguiente, de modos de vida. Considerar las diferencias como una oportunidad para el diálogo, para la convivencia y saberse elemento fundamental para mediar el intercambio de ideas que conduce al aprendizaje es tarea del educador. Y ello, implica el diseño de estrategias especializadas para cada situación. Además, la urgente necesidad del encuentro periódico con especialistas en materia de familia y psicología, y no solamente con los docentes frente a grupo, sino con el total de los actores que conforman la compleja organización de una escuela.

El mediador no trabaja en la zona de confort del alumno: en lugar de insistir en trabajar con el conocimiento o la habilidad ya consolidada, se trabaja con materiales, actividades y conceptos que implican un esfuerzo cognitivo para el alumno. (Klinger,C y Vadillo,G. 2000 P.35)
Escuela Galeana, un acercamiento
A simple vista, la escuela primaria, tiene una apariencia sutil, más que una escuela, su aspecto se confunde con el conjunto de construcciones características de una de las zonas más antiguas e históricas de la ciudad; “las nueve esquinas”. Se trata de una reducida fachada y una puerta de madera, que continúa con un breve pasillo y un cancel que resguarda el interior del plantel. En seguida, un patio pequeño rodeado de cinco aulas, y luego, otro pasillo que conduce a un segundo patio donde los alumnos disponen de su tiempo libre durante el recreo.
Hay una dirección y una biblioteca equipada con una televisión, video y grabadora, así como un conjunto de baños para niñas, para niños, y un baño asignado para maestros. Además de una pequeña cocina, en donde se preparan los alimentos que durante el recreo consumen los alumnos.
Las aulas son de distintos tamaños, con techos muy altos y buena iluminación, la cantidad de alumnado en cada grupo oscila entre los 20 y 30 alumnos.
Una particularidad respecto a los alumnos de esta escuela, es que más del 50% provienen de colonias de la periferia y todos los días llegan a la escuela en un autobús especial que los padres de familia contratan para su servicio.
Los alumnos provienen de familias de diversa estructura y condición social, madres trabajadoras de tiempo completo, abuelas que tienen el rol de madres, y familias tan extensas en donde abuelos, papá, mamá, sobrinos comparten el espacio, así como familias formadas por personas del mismo sexo. Y en muchos de los casos integrantes de la familia con bajo nivel de escolaridad, primaria en la mayoría de los casos.
En esta escuela, existe el apoyo del programa de desayunos escolares por parte del DIF Guadalajara, (Desarrollo Integral de la Familia.) que consiste en la dotación de leche y galletas integrales, además de una fruta diferente cada semana. Por el que los niños pagan cincuenta centavos.
Los trayectos un poco largos que los alumnos realizan, los obligan a ponerse en pie más temprano que el resto de sus compañeros que viven cerca, además por las condiciones físicas de las colonias a veces sin pavimentos y con calles en pésimo estado, es común que en tiempos de lluvia se presenten más ausencias, y que lleguen con los zapatos llenos de lodo.
La responsabilidad que implica para algunas madres de familia que tienen un trabajo de tiempo completo, impide que sean ellas las que estén al tanto de lo que ocurre con los alumnos, incluso a veces se les ve una vez en todo el ciclo escolar, y es un hermano mayor, o la abuela o abuelo quien está pendiente de esta situación. Incluso, alguna persona externa a la familia que por relaciones de amistad, decide colaborar con el alumno.
Una de las situaciones que inhibe también la colaboración de los padres de familia, es la baja escolaridad; y esto les causa angustia.
En una ocasión una alumna me entregó un recado que decía: Maestra, yo quisiera que le ayudara a mi hija a dividir, porque mi esposo no se acuerda como y yo tampoco y no queremos que la niña repruebe.
Dentro de los tiempos escolares, es indispensable considerar los dedicados a que los alumnos tomen sus alimentos que traen ellos mismos o los desayunos escolares que mencioné anteriormente. En este espacio, participan algunos niños, sirviendo la leche a sus compañeros o repartiendo las frutas y las galletas.
Ciertos alumnos manifiestan sueño en ocasiones, y es que hay quienes tienen que despertar incluso a las seis de la mañana, por la distancia que hay entre sus viviendas y la escuela. Sin embargo, cuando les he preguntado por qué no acuden a una escuela cercana, la respuesta es que no quieren que los menores estén en un salón con cincuenta o hasta sesenta alumnos como ocurre según ellos en las escuelas de la periferia.
Uno de los aspectos que más ha llamado mi atención son las diversas estructuras de familia que encuentro en cada uno de mis alumnos. En una ocasión un niño me dijo: Maestra, yo tengo dos mamás Y yo le dije: ¿Ah tu mamá y tu abuela?, y el insistió, No, tengo dos mamás.
El estaba hablando en realidad de dos personas del mismo sexo, una era su mamá biológica y otra la pareja de su mamá.
A una niña, tras un problema suscitado en el aula, le pedí:
Necesito hablar con tu mamá-, y ella secamente contestó: -No tengo mamá y no sé quien es mi papá. Mi abuela me cuida, y está trabajando. Y al día siguiente, acudió un amigo de la abuelita para establecer los acuerdos y compromisos.
En otra ocasión durante los honores, uno de los alumnos, me dijo acusadoramente, señalando a su compañero; él no está saludando a la bandera; y al preguntarle por qué, me explicó, es que soy de otra religión .
Una situación similar al respecto ocurrió cuando hablábamos en el grupo sobre la celebración del día de muertos, los significados de los altares, los colores y las actividades que a nivel escuela iban a realizarse. Uno de los alumnos se levantó y se acercó para decirme: Maestra, a mí me dan estudio y todo, en mi casa. Siempre vamos a la reunión. Ahora le voy a decir lo que he aprendido del Gran Maestro, estudié que todos los que han muerto, nuestros seres queridos, no se levantan, nunca van al infierno. Los que conocen la palabra de Dios, van a vivir eternamente.
Toda esta serie de situaciones, influyen en la dinámica escolar, pero insisto, la diversidad de las estructuras de las familias de las que provienen los alumnos es el aspecto que más influye en la vida cotidiana del aula; y es también a partir de la estructura de cada familia que los alumnos manifiestan su comportamiento. Es por ello que propongo el reconocimiento de los tipos de familias existentes como un ejercicio vital para entender cómo es que funciona, la familia en la que se inserta el menor, así como el comportamiento personal de cada alumno.
Según el INEGI (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática) y de acuerdo al Censo General de Población y Vivienda 2000, y el conteo de Población y vivienda 2005; en nuestro país, se han identificado seis modelos diferentes de familia:
La tradicional, compuesta por papá, mamá e hijos, la extendida, en la que se agregan los abuelos. La de padres separados o madres solteras y las de padres separados que forman una relación. Y las de más reciente aparición, las encabezadas por dos personas del mismo sexo y las que comparten un padre al mismo tiempo.
De esta manera tenemos:
Hogares familiares, 91.9%, hogares no familiares, 8%, familia extendida, 23.6%, familia monoparental o unipersonal, 7.5%, familia recompuesta o corresidente .5%, y familias nucleares 68.2%. Estos datos fueron publicados por Mariana Jaime en el artículo Clasifican 6 tipos de familia, periódico Mural, Comunidad página principal con fecha de 13 de mayo de 2007.
Durante enero de 2009, el Colegio de México realizó el seminario “Familias en el siglo XXI, realidades diversas y políticas públicas”, en el que se abordó la situación actual respecto a las políticas públicas y familia; y se presentó la prescripción: “Familias en el siglo XXI declaratoria de la ciudad de México”.

Ante un panorama tan diverso; la tarea de educar, requiere de maestros diferentes, conscientes de que la familia independientemente de la estructura que tenga, es la primera instancia educativa del niño, y es también el espacio en donde construye sus primeros referentes.
Este siglo, exige maestros conscientes de la diversidad de estructuras familiares, sin que ello implique manifestarse a favor de una de ellas, pues como maestro es una figura neutra cuya principal misión es el respeto y conocimiento de la realidad social de cada uno de sus alumnos, pues el factor social es fundamental en el aprendizaje de estos. El principio vigotskiano del carácter social del aprendizaje implica que la cultura, (filogénesis) el entorno, desempeña un papel determinante en el proceso. Debe entonces ser eje de la planeación y práctica educativas.
Uno de los ejercicios que cotidianamente realizo al inicio de cada ciclo; es solicitar a los pequeños que se dibujen y dibujen también a todas las personas que viven con ellos, así como que es lo que hace cada una de las personas. Con el único objetivo de saber con quienes comparte su espacio cada uno de mis alumnos; lo cual confrontado con las entrevistas a los responsables de cada alumno, me ofrece un panorama de las diversas estructuras de familia con las que me encuentro.
Es a partir de ahí que se puede identificar al miembro de la familia más idóneo para establecer los acuerdos de colaboración entre las dos partes, familia y maestro en beneficio del desarrollo del alumno.
Consideraciones finales
El reconocimiento de la dinámica familiar de cada niño, implica también revisar como es que se obtiene el sustento, y qué nivel de escolaridad poseen los miembros. Implica también el profundo respeto por las múltiples creencias religiosas de cada uno de los alumnos, sobre todo si se considera el carácter laico de la educación.
El maestro que se requiere en estos tiempos diversos, es entonces el maestro que supera las visiones institucionales, más no es sencillamente superar las visiones institucionales, sino que las instituciones consideren estas diversidades en los reglamentos en los cuales se establece de manera clara que los padres de familia son los responsables de los alumnos ante la escuela, y es por eso que los reglamentos deben considerar a otras figuras además del papá, la mamá o el tutor para establecer los compromisos necesarios en bien del educando.
La vida cotidiana del aula, implica la convivencia de los alumnos, y el maestro es el indicado para propiciar el encuentro, el diálogo a través del cual los alumnos construyan su propio aprendizaje y establezcan un aprendizaje colaborativo a partir de la inclusión del total de los alumnos cada uno aportando sus propios talentos. Lo que Vigotzki llama zona de desarrollo próximo (ZDP) refiriéndose a las habilidades y conocimientos que el alumno puede exhibir con el apoyo de alguien que tenga el aprendizaje consolidado.
Finalmente, la labor del docente de este siglo requiere el encuentro con especialistas y profesionales de temas de familia y psicología que eventualmente tengan contacto no solamente con los maestros sino con todos los actores dentro de la escuela. Que contribuyan a la comprensión de los comportamientos de los alumnos para su adecuada intervención.
Sencillamente las escuelas, los alumnos del siglo XXI reclaman maestros De este siglo.

jueves, 8 de octubre de 2009

MUERE LA VOZ DE LOS SILENCIADOS (Publicado en el charal, periódico regional de la ribera de Chapala)

Muere la voz de los silenciados
María del Refugio Reynozo Medina
cmetzeri@hotmail.com

La madrugada del pasado 4 de octubre, en Argentina, dio su último adiós la “negra sosa” como cariñosamente le llamaban algunos. Mercedes Sosa, entregó toda una vida al canto anónimo de los pueblos, a la protesta, a la justicia.
Con una voz entrañable, era capaz de crear estilos diversos y acompañarse por variedad de sonidos; su voz misma era un mundo de sonidos, el del viento, de la lluvia, el melodioso canto de un cenzontle, el atardecer en un pequeño pueblo. Cantó esperanza para los desesperanzados y justicia para los olvidados de la historia.
Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán, una de las cantantes argentinas más reconocidas en América Latina y Europa, considerada “La voz de América latina”; aunque su música tiene sus orígenes en el folclor Argentino, incursionó en diversos géneros y con su voz recorrió el mundo.
Sus canciones son escenario para una mujer como María, que es un sol, que ríe cuando debe llorar; es su música el espacio para recordar a Alfonsina y el mar que se la llevó, para recordar también la hermandad entre los nacidos en América, para conocer a aquel negrito que duerme mientras su mamá trabaja duramente, para traer a la memoria a aquella cigarra que después de muerta siguió cantando, para pedirle a dios que el dolor no nos sea indiferente; para saber que si se calla el cantor calla la vida.
Sosa entretejió su voz con la magia de la poesía y el amor por las causas del pueblo, llevó en sus canciones a personajes inesperados, anónimos.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto, dice Mercedes, y con ese par de luceros miró a los personajes cotidianos, a las cosas sencillas como una calle regada y barrida, un grillo, un cielo estrellado; con sus oídos escuchó las voces de las mujeres, de los niños, de los obreros, y con su voz sembró poesía hecha canción.

lunes, 5 de octubre de 2009

QUIEN VIVE EN POESÍA JAMÁS MORIRÁ


Quien vive en poesía, jamás morirá
María del Refugio Reynozo Medina
cmetzeri@hotmail.com
Hay quienes dicen que mientras las personas se conserven en la memoria de los pueblos, no morirán; más también no morirán quienes viven en poesía, porque su vida misma es una poesía, de amor a la vida, a las cosas sencillas como el murmullo del viento, la sonrisa de un niño, los matices del atardecer. Esa, fue la vida del Médico Veterinario y escritor Juan Manuel Cuevas Franco, una verdadera poesía dedicada a los demás. El 14 de septiembre de 2008 Juan Manuel, conocido por todos sus amigos como Camuca fué asesinado de manera brutal por un grupo de tres sujetos originarios de San Cristóbal Zapotitlán, con el fin de robarle sus pertenencias, incluida su camioneta.
CAMUCA, resulta un personaje importante para la vida del pueblo, benefactor, creador, generoso y con profundo amor por la comunidad, hizo importantes aportaciones en diversos proyectos económicos y culturales. Su presencia sigue entre los que lo conocieron como lo dice él mismo en su poesía “Viajero”; -…Mi vida es moverme, conocer un lugar y otro y otro, considérenme de todas partes porque como el café, aromo siempre el lugar en el que estoy…
A un año del lamentable suceso la sociedad sigue preguntándose en dónde están los responsables, dónde está simple y sencillamente la justicia.
Mañana domingo 13 de septiembre a las 13:00 hrs., la biblioteca Magdalena Sofía de San Cristóbal será el escenario para llevar a cabo un evento literario, lectura en voz alta de la poesía escrita por Juan Manuel, y que publicó en la región de los Altos de Jalisco.
Además se exhibirá una selección de imágenes de su autoría, producto de una más de sus facetas artísticas; ser fotógrafo.
Quien vive en poesía, jamás morirá, pues Juan Manuel Cuevas Franco sigue aquí en el mensaje de su profunda obra literaria llena de matices y ritmos. Poética y pícara al mismo tiempo caracterizada por una narrativa lúcida excepcional.